Mis costumbres…

He descubierto porque no consigo despertarme por las mañanas. Incluso con el despertador, y dos alarmas en el móvil, que se repiten cada 7 y 9 minutos respectivamente. Aunque procure esconder el móvil cada dia en un sitio diferente y cambie la melodia sistematicamente todas las semanas.

La tableta de 30 antiestaminicos para mi alergia de caballo, me ha durado escasas dos semanas. Eso sí, de la alergia ando estupenda.Debe ser que mi memoria es muy a corto plazo, y no de pez como suponía, y me los debo de encasquetar de dos en dos…

He descubierto tambien que cada cual tiene su manera de dormir y de no dejar dormir a los demas. Veamos:

Mi madre, dormimos a puertas cerradas y a un piso de diferencia, y aun asi ronca tan fuerte que tiemblan los tornillos de mi cama… Lo raro es que la suya resista (para que digan que los muebles de Ikea no son buenos!!!, aunque por cierto el otro dia me cargué una estanteria de un costalazo accidental) y que mi hermano la soporte.

Mi hermanito, no puede dormir si no tiene a alguien a quien darle patadas, menos mal que por lo general duerme con mi madre, xq al dia siguiente te levantas como si te hubieran dado una paliza skinhead (literal)

Angel o Demonio tambien se las trae. Sufre el, recien bautizado por mi, sindrome de las muñecas de famosa. La dolencia tipica de dicho sindrome es la siguiente: una leve inclinacion de mas de 45º acaece que los parpados se le cierren. No parece grave, tan solo deja conversaciones cortadas bruscamente por un “creo que me estoy durmiendo” seguido de un ronquidito tipo dibujo animado inesperado. Y de vez en cuando, en mitad de la noche se la puede oir y mas o menos entender algo como “nooo… no puedo jugar a eso. Que no! Que no se como funciona ese programa” ¡Eso es deformacion profesional y lo demás son gilipolleces!

Mi Makarra tambien tiene sus puntos. Aparte de las comprensibles guerras con las mantas, él tiene calor y le da una patada y te quedas tu tiritando de frio, eso es muy tipico. Lo que ya no lo es tanto es lo que me hizo la primera noche que estuvimos en Pamplona.

Llevariamos durmiendo unas dos o tres horas, lo que se llama el primer sueño. A todo esto, y no entiendo bien como pudo ser, me salta por encima, me empuja para su lado y al segundo comienza a chillarme enfurecido: “¡Me has quitado el sitio!¡Me has quitado el sitio! ¿Xq me has quitado el sitio?!!” Dros que susto! Y claro, entre el rebote que te da el corazon, el que no entiendes que ocurre ni porque tanto alboroto, ni la razon del empujon ni de que te salten, balbuceas algo como, “si has sido tu que me has empujado…”. Volvimos a nuestros sitios. Curiosamente a la mañana siguiente solo tenia un vago recuerdo y casi no se lo creia.

Luego estan las manias. Y ahi entro yo, soy la maniatica. Necesito dormir en el lado izquierdo de la cama, si no no puedo. Y del lado derecho, si no tampoco, y en mi postura retorcida, es decir, de cintura para arriba de lado y de cintura para abajo boca abajo… Complicado.

Por lo demas, yo no me muevo, creo que no ronco, hace años que no hablo en sueños, aunque soy capaz de mantener una conversacion complicada y escalofriantemente coherente y no recordarla nunca sin despertarme.